domingo, 26 de febrero de 2017

Esos pequeños detalles innecesarios




Quién no se pone contento cuando le alcanzan, sin razón aparente, una taza caliente  de café.
A todos nos gusta recibir una atención especial o una grata sorpresa de tanto en tanto.

Nadie puede negar que un llamado inesperado de una persona querida representa para nosotros un hermoso detalle de su parte.

Esa pequeña flor que fue arrancada para nosotras, la puerta que se nos abre amablemente.  Ese perfume que nos ponemos en ocasiones especiales o el color rojo en nuestros labios.
Esos gestos son muchas veces motivación suficiente para que alguien, muy de paso,  diga: "...mmmhh que rico aroma"; o, "...que bien te queda el rojo".

Cuando decimos... "le falta cuidado al detalle", nos referimos a que algo no está bien acabado. Cuando a una casa le faltan los almohadones acogedores, los cuadros, las mesitas de apoyar los pies, una linda tacita para el café lo percibimos como algo frío.
Poco cuidado.

Lo interesante de ofrecer un detalle no es el objeto en sí mismo, es precisamente el "ofrecimiento desinteresado", la entrega- innecesaria- del mismo.
En realidad la importancia radica en el gesto y en la atención especial que ponemos al ofrecer algo o al colocarlo con mucho cuidado en un lugar especial. Además, un detalle innecesario no se le ofrece a cualquiera, se lo ofrecemos a quien nos importa. Demostramos nuestro interés en esa persona en especial; dedicamos atención única a los espacios que habitamos y nos representan.

Son los detalles los que hacen la diferencia y, sobre todo, la aparente falta de necesidad de realizarlos. Son tan importantes porque la persona que los realiza los hace única y exclusivamente para agradarnos o agradarse a sí misma ofreciendo un poco de su corazón al hacerlo.

No tiene más significado que... "es una tontería, ... espero que te guste".
Y eso hace toda la diferencia.

sábado, 18 de febrero de 2017

La belleza de lo sencillo

A veces pensamos que para ser felices necesitamos de muchos lujos complicados e innecesarios y grandes inversiones. Nada más alejado de la verdad!!!

Las cosas sencillas que nos rodean, caras o muy baratas, pueden llegar a aportarnos mucho más satisfacción verdadera. Pueden llenarnos de un bienestar interior profundo y develar en nosotros una  autenticidad que no conocíamos.

Pero, qué es la sencillez y qué es el lujo innecesario?

El lujo innecesario es simple de detectar y de definir.

El lujo innecesario es todo aquello que sobra. Punto! No hay más definición que esta.


La sencillez es,  en mi experiencia,  un baño limpio; es una cocina luminosa y ordenada y es la vista de un jardín, pequeño o grande,  bien cuidado desde un ventanal correctamente ubicado

La sencillez también es un dormitorio ventilado  con sábanas frescas y limpias sobre una  cama cómoda

Con qué combinan estos cuatro o cinco elementos? Con TODO!!!

Lo que hace de tu casa un lugar que rezuma tu personalidad propia y única son, justamente, los detalles elegidos y colocados con amor y delicadeza por vos mismo

Es muy importante que no saturemos el ambiente para que cada elemento ocupe el lugar especial que se merece. Los muebles, detalles y accesorios no son cuestión de moda, son total y absolutamente pasionales

La belleza está en la delicadeza que demostremos al colocar cada cosa en "su" lugar. Tiene que ver con "resentir"en dónde, en qué rincón, "pide"cada objeto ser ubicado.

Realmente no importa el estilo que elijamos, tampoco importa el valor material de los muebles y accesorios  que nos gustaría ubicar en cada ambiente. Lo que importa es el respeto que tengamos a nuestros gustos particulares. Es tener la honestidad de prestar atención a nuestros sentidos y a nuestra propia manera de  percibir la belleza en cada objeto, mueble o espacio.

Definitivamente, podemos comprarnos ese sofá de cuero negro increíble y para el cual estuvimos ahorrando 6 años, y, al lado,  ponerle-sin complejos- a nuestra cocina recién renovada las puertas de palets reciclados